Vicenta, la historia de una perrita regalona de la U. Mayor

Vicenta, la historia de una perrita regalona de la U. Mayor

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Gracias al trabajo del equipo del Hospital Clínico Veterinario de la U. Mayor, Vicenta, una perrita atropellada en las cercanías del campus Avenida Alemania de esta casa de estudios, pudo recuperarse y ahora espera por quien será su nuevo amo.

Fue atropellada el 2 de julio y como pudo buscó refugio en las inmediaciones del campus Avenida Alemania de la Universidad Mayor. Allí, funcionarios de esta casa de estudios la cobijaron y dieron aviso a docentes de la Escuela de Medicina Veterinaria, quienes decidieron trasladarla al Hospital Clínico Veterinario que esta unidad posee en Vilcún.

Vicenta, como bautizaron a esta perrita, fue diagnosticada con fractura del hueso sacro, el que estaba desalineado con el resto de la columna y que producía un efecto de compresión de sus nervios, quitándole toda la sensibilidad en sus extremidades posteriores.

“Hubo que hacer dos cirugías, una artrodesis y una laminectomía dorsal, para descomprimir los nervios que van hacia las patas, Además se amputó la cola que estaba muy lesionada y se le practicó una neurotomía para quitarle sensibilidad en las zonas más lesionadas”, relata Ximena Martínez, coordinadora del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Mayor y médico veterinario responsable de la cirugía en la que también participaron los alumnos Baldur Guttman, Camila Sandoval y Catalina Fagalde.

Recuperación exitosa

Pocos días después de la cirugía, Vicenta ya había recuperado sensibilidad en sus patas y se le veía más animada. El trabajo de Pablo Lagos y Miguel Riquelme –funcionarios que se encargaron de curaciones y limpieza- ayudaba a que cada día esta encantadora perrita fuera sintiéndose mejor.

Para hacer más efectiva la recuperación, en el Hospital Veterinario de la U. Mayor se le realizó fisioterapia, con electroestimulación y ultrasonido terapéutico. “Se hizo todo un proceso de ejercicio y de kinesiología para que la perra pudiera volver a caminar”, explica Ximena Martínez.

A poco más de un mes de la intervención, Vicenta camina y corre, y aunque todavía falta que recupere musculatura, es una perrita que hace casi todo con normalidad.

Una cultura de tenencia responsable

Para Ximena Martínez, el caso de Vicenta pone de manifiesto un tema central: la tenencia responsable de los animales.

Según la médico veterinaria, no se trata solamente de llevar los perros callejeros a un hospital o clínica veterinaria cuando están heridos o se les ve enfermos, hay que hacerse responsable por su tratamiento médico y también por su tenencia.

“Hay que fomentar una tenencia responsable de las mascotas. No es sólo tomar una perrita e ir a dejarla al hospital; por el contrario, luego hay costos asociados al tratamiento que son necesarios de asumir y también es necesario ver quién se hará cargo de la mascota. No hay que devolverla a la calle”, dice la profesional.

“En este caso, Vicenta contó con el apoyo de varios funcionarios dentro de la Universidad Mayor, como Carmen Gloria Araneda, Vicente Vergara, Francisco Inostroza, Gonzalo Verdugo, Natalia Ávila y Christian Barrera. Todos ellos se comprometieron con su tratamiento y ya estamos viendo su proceso de adopción, por así llamarlo”, agrega la docente.

En efecto, para cerrar el  ciclo con Vicenta, lo que ahora el equipo del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Mayor espera es que termine de formar cierto cayo óseo y luego esterilizarla. “Tenemos que asegurarnos que el hueso esté bien cicatrizado. El proceso de esterilización lo realizaríamos en 15 días más y luego la entregaríamos a quien quiera tenerla como su mascota”, finaliza Ximena Martínez.

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