FE: La esperanza de las personas privadas de libertad

FE: La esperanza de las personas privadas de libertad

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“Emprender ha sido un proceso interesante y enriquecedor, me ha inspirado a soñar con mejores cosas, a valorar mis cuentas y ganancias y a amar lo que uno hace”, dice Pedro Mora, interno y artesano que forma parte del primer Banco Comunal (BC) integrado por personas privadas de libertad. Este es un ejemplo de la misión que tiene Fondo Esperanza (FE) de llegar a cada rincón del país y mejorar la calidad de vida de las personas, sus familias y entorno.
La historia se comenzó a escribir en la zona austral de Chile durante el 2013, cuando reclusos del Centro de cumplimiento penitenciario de Osorno aceptaron el desafío de confiar en sus pares, en FE y en sus habilidades manuales para emprender. Para ellos, fue la posibilidad de cambiar su futuro, aportar al desarrollo económico de los suyos y demostrar que pese a estar cumpliendo una condena, sí se puede salir adelante.
Tras meses de arduo trabajo, la gestión vio sus frutos en la conformación del BC “Unión, Emprendimiento y Trabajo” (UET). Actualmente, esta agrupación, compuesta por 26 hombres y cinco mujeres, está en su cuarto crédito, dinero que destinan a la producción de muebles y artesanías en madera y cuero. “Todos hemos crecido mucho. He podido tener una cuenta en la que llevo ahorrando un año y que me servirá para tener un futuro. El caso de mis compañeros es similar, todos han valorado poder guardar e invertir en herramientas y materiales, que en definitiva se transforman en una ayuda para nuestras familias”, señala Pedro.
Luego de los exitosos resultados obtenidos, la institución dio un paso más y en junio pasado replicó este ambicioso proyecto en la VII Región del Maule. “Creciendo juntos” es el nombre del grupo solidario que reúne a 17 internos que vieron en FE la oportunidad para cambiar su historia. Para la Subgerenta de la Zona Centro Sur de FE, Carolina Fuentealba, ha sido muy beneficioso participar de todo el proceso de este innovador plan. “Es un Banco Comunal muy similar a los otros, sólo con algunas particularidades: son todos hombres y están privados de libertad. Son personas muy alegres y valiosas, que desean superarse intentando ser mejores, como todos nosotros, quienes nos equivocamos y nos volvemos a levantar”, destacó. Así mismo, agregó: “Como institución nos damos cuenta que es necesario avanzar en iniciativas de inclusión, porque a través de ellas aprendemos y nos desarrollamos”.
Tal como sucedió en Osorno y Linares, desde fines del año pasado se encuentra funcionando el primer Banco Comunal con internos del Centro de Detención Preventiva de Limache. Aquí se formó la agrupación “Los cumplidos”. “El objetivo era integrar a grupos de nuestra población que, dadas sus características, están excluidos socialmente, y por ende, tienen mayores niveles de vulnerabilidad social. ¡Todos merecen una oportunidad de salir adelante!”, comenta la Subgerenta Zona Centro Costa, Pamela Pereira.
Además de este proyecto que logró un impacto importante en la vida de un grupo de internos, hoy Fondo Esperanza se encuentra trabajando por llegar a lugares y personas que necesitan del apoyo de la institución, pero que por diversas circunstancias no han podido acceder a él.
“Quiero seguir recibiendo el servicio integral que entrega Fondo Esperanza, para poder comprar mis herramientas y maquinarias, para así cumplir el sueño de tener mi propio taller de artesanías. Luego de eso, transformarlo en un negocio que me permita comprar mi casa y ser un pilar fundamental de apoyo emocional y económico para mi hijo y mi madre”, finaliza Pedro.

Banco Comunal
Un Banco Comunal es un grupo de 21 a 25 personas que viven y/o trabajan en un mismo sector y que se unen voluntariamente para obtener microcréditos, capacitación y fortalecer sus redes. Esta metodología busca fomentar la organización y la solidaridad en las personas para el logro de objetivos comunes. A pesar que los integrantes de un BC desarrollan sus negocios de manera independiente, son coavales solidarios en el compromiso de pago del préstamo, lo que significa que si una persona tiene problemas con el pago, el BC estará ahí para apoyarla.
Estas organizaciones se reúnen semanal, quincenal o mensualmente para dar seguimiento al pago de los créditos y la evolución de sus negocios. En estas reuniones es donde se capacitan en la Escuela de Emprendimiento y se potencian sus redes de apoyo.
Esta metodología es considerada mundialmente como una de las herramientas más exitosas para la superación de la pobreza.

Para más información visite http://www.fondoesperanza.cl

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